De los Santos señaló en su discurso que “no se puede pensar en inversiones inmobiliarias sin pensar en un conjunto de país productivo”, en la aplicación de reglas claras para el inversor y en el diseño de políticas pensando en el país dentro del 2020. “Menos del 1% del turismo mundial llega al Río de la Plata, por lo cual hay que trabajar en la complementariedad más allá del gobierno departamental, con el fin de captar inversiones extrarregionales”, recomendó.
El intendente subrayó que en esta administración se aprobaron 1.400.000 metros cuadrados de construcción, “duplicando la cantidad de metros con relación a los cinco años anteriores”. Añadió que en la actualidad, están en construcción 500 mil metros cuadrados en Maldonado. A continuación explicó a la audiencia proyectos a estudio de la Junta Departamental, como las modificaciones a la Ordenanza de la Construcción y estímulos a la inversión.
De los Santos también subrayó que para estimular la llegada de inversores al sector inmobiliario hay que realizar obras de infraestructura y logística. Entre éstas mencionó el primer tramo de la perimetral que se construye desde Punta Ballena hasta la Ruta 39 y dijo que existen posibilidades de financiar un segundo y tercer tramo, aunque es un tema que aún hay que discutir con el legislativo departamental. El proyecto de puerto en Piedras del Chileno, el Centro de Convenciones y Predio Ferial y el desarrollo del turismo universitario –pensando en Punta del Este como ciudad universitaria para 2020- constituyen, a juicio del intendente, parte de las iniciativas para fomentar la inversión.
Por otra parte, aseguró que para 2025 habrá un déficit habitacional de 12 mil viviendas en Maldonado, lo cual significa “una oportunidad para invertir, articulando el sector privado con el público”. De los Santos puso énfasis en la necesidad de que los inversores inmobiliarios no solo piensen en los turistas extranjeros que pueden buscar en Punta del Este su segunda residencia, sino también en los uruguayos que llegan al balneario en busca de trabajo y que no tienen las suficientes garantías ni poder adquisitivo para acceder a una vivienda.
Redacción: M.R.