A su juicio, un 5% menos de turistas “no cambia la historia”, sobre todo porque la merma de argentinos fue compensada con un importante incremento de brasileños. “Lo que sí influye es el gasto. Vino menos gente, se alquiló menos, vinieron muchos propietarios que no pudieron alquilar y que reducen el gasto”, comentó.
También defendió los costos de Punta del Este y sostuvo que no son superiores a los de buenos restaurantes de Montevideo. “Punta del Este está caro para todos. Me molesta que se diga que Punta del Este está carísimo. No es Punta, es Uruguay el que está caro para todos y eso también hace a la cosa”.
Borsari alentó, además, a seguir trabajando en el turismo interno pero, sobre todo, exhortó a seguir la tarea promocional público-privada para captar visitantes brasileños. Dijo que es necesario mantener el principal atractivo para los turistas norteños, que es la seguridad del balneario y también su glamour.