Sin embargo, la unidad de lujo con 1.500 caballos de fuerza, y una velocidad máxima de 420 km/h, pertenecía a Bad Bunny cuando fue adquirida por Fernández.
En abril de 2022 se comenzó a ofrecer el vehículo junto con una foto del músico y un número telefónico para contactarse, y cuando los interesados lo hacían, sonaba un adelanto de una canción del artista.