En el caso del CEDEMCAR, desde hace 10 días está en funcionamiento el nuevo sistema para lo cual fue necesario adquirir equipamiento específico: tres bombas de calor eléctricas de 140 KW; tres bombas de recirculación; un tanque acumulador; sistema de cañerías y accesorios para su funcionamiento; y también tableros y sistema eléctrico complementado al existente.
Actualmente, el centro deportivo municipal de San Carlos cuenta con dos calderas de 348 KW de potencia y el costo de combustible es de 1.442 pesos por hora por caldera; en cambio, las nuevas bombas permitirán un ahorro sustancial de casi dos millones de pesos anuales. A esto se agrega que son amigables con el medio ambiente, evitando así la contaminación por la quema de combustibles.
José Luis Pou, de la empresa XD Ingeniería, destacó que la Intendencia de Maldonado es absolutamente pionera en la aplicación de esta tecnología.
Mientras tanto el ingeniero industrial de la Dirección General de Obras, Martín Puppo, informó que se trata de inversiones que se “repagan en cuatro a cinco años” y que, a su vez, UTE está lanzando planes de incentivo para esto al igual que el Ministerio de Industria con el objetivo de promover la eficiencia energética y eso implica que sea más accesible.
Los ahorros que lleva adelante la intendencia son parte de una estrategia pensada que inició la administración Antía en su segundo período y que lleva el nombre de “Proyecto Energías Renovables”.
A través del mismo la Intendencia de Maldonado concretó la puesta en marcha de 10 plantas fotovoltaicas con la instalación de más de 1800 paneles solares en todo el departamento.
Si bien el objetivo final es que en 2030 el 70% de la energía esté sustentada por energías renovables, ya se han generado ahorros que van hasta el 100% en algunos casos.
Con las 10 plantas fotovoltaicas funcionando el ahorro estimado es del orden de los 200 mil dólares anuales.
El cambio de la matriz energética también se concreta incorporando vehículos a energía solar para los distintos Municipios, cada uno con sus necesidades concretas y utilización definida.
El proyecto comenzó por Isla Gorriti, la piscina de Cerro Pelado, Aiguá, el estacionamiento de la Junta Departamental y el Campus, entre otros.