La Ley de Inclusión Financiera fue aprobada en el año 2014 y el Gobierno ha otorgado plazo hasta el año 2017 para que las empresas y la población en general se vayan adaptando paulatinamente a los cambios que impone la norma.
La Ley introduce importantes cambios que modificarán las conductas habituales como pagar salarios, impuestos y los mecanismos para realizar cualquier transacción financiera.