El secretario de CICE explicó que la disminución en la demanda de hormigón por parte de las empresas ha llevado a distintas situaciones, donde la no utilidad ha obligado a enviar a trabajadores al seguro de paro al no contar con proyectos para realizar. Esta situación ha afectado tanto a las hormigoneras como a las constructoras, generando una cadena de consecuencias que impacta en la estabilidad laboral y en la disponibilidad del material clave para la construcción.
Robayna subrayó la importancia de mantener una comunicación efectiva con el sindicato para alcanzar acuerdos y resolver los conflictos de manera colaborativa. Aseguró que es todo lo contrario a lo que está pasando en esta situación.
El secretario de CICE dijo que existe un convenio colectivo que abarca tanto a grandes como pequeñas obras antes de comenzar una de ellas, pero comentó que las relaciones laborales se van forjando en el día a día.