“No estoy diciendo que haya que eliminar departamentos, porque eso también llevaría la eliminación de identidades, de cuestiones culturales que están muy afianzadas en la idiosincrasia de nuestro pueblo, lo que sí estoy diciendo es que hay una posibilidad de que se potencien los recursos económicos y las diferentes fortalezas que tienen los territorios”, puntualizó.
Viera argumentó que la división territorial de Uruguay ha sido, desde sus orígenes, el resultado de decisiones e intereses políticos que luego se transformaron en arraigo e identidad cultural. En ese sentido hizo referencia a la bandera uruguaya y sus nueve franjas que hacen alusión a los nueve departamentos que tuvo el país cuando se constituyó como República.
“Eso fue una definición política, como también fue la definición política tener los 19 departamentos que hoy tenemos. El caso más emblemático es la construcción del departamento de Flores que se dio porque a mediados de 1800 el general Santos quería ser presidente y necesitaba dos votos de dos representantes, por lo tanto se constituyó Flores para que el presidente fuera Santos. Eso es una construcción política. Después, la idiosincrasia de los pueblos la fue apropiando y hoy es una identidad”, detalló.
NUCLEAR DEPARTAMENTOS
Viera planteó que los departamentos podrían estar nucleados en regiones de acuerdo a su perfil productivo. “Una región bien podría ser Colonia, Soriano y Flores. San José, por la cercanía y la población que está ganando, puede entenderse como área metropolitana junto con Canelones y Montevideo”, señaló.
“Por otro lado, parecería natural que departamentos como Rocha, Maldonado, Lavalleja o Treinta y Tres podrían formar parte de una misma zona. Lo mismo con los departamentos del norte, uno piensa en Rivera, Salto, Artigas”, añadió.
“A esta idea yo también le sumo que parece bastante ilógico tener 19 directores del Mides, 19 directores del Ministerio de Ganadería, 19 directores de Salud cuando también desde el Estado Central se debería regionalizar ese tipo de servicios y de autoridades. Acá tenemos una oportunidad para reducir cargos de confianza política pero, sobre todo, hacer más eficiente la gestión que el Estado tiene que llevar adelante”.
Finalmente, Viera señaló que el instrumento jurídico que requeriría esta iniciativa para implementarla es la consulta a la ciudadanía mediante un plebiscito que permita modificar la Constitución.