Aseguró que el agua actualmente es potable, “pero cuesta más dinero hacerla potable”.
Explicó que en este momento son varios los entes que realizan la evaluación de la laguna, hay equipos del Ministerio de Vivienda, del LATU, de la Facultad de Ciencias, que recorren y toman muestras.
Mencionó entre los esfuerzos la creación de zonas de exclusión y una zona de protección, para que no se haga mal uso del agua.
Por otra parte dijo que es fundamental que exista una zona de mitigación, de retiro, “zona buffer”, donde no se puede plantar o tener animales cerca, con el fin de evitar la utilización de agrotóxicos y el vuelvo de estos en la laguna.
También valoró la prohibición de navegación, las obras de saneamiento en La Capuera y el control a las agroindustrias y el vertedero de agrotóxicos.
Aclaró que “toda la contaminación no se resuelve de un día para el otro”, pero esperan un buen resultado a corto plazo.