Vázquez declaró que en el momento en que se firmó el acuerdo entre el Claeh, la Intendencia y el Mides para que se ampliara el horario del servicio, los funcionarios no manifestaron problema con los sueldos. Por esto, opinó que a pesar de que los reclamos puedan ser válidos, no está de acuerdo en que hayan dejado el refugio sin haber intentado un diálogo previo. “No se puede poner de rehén a las personas”, dijo, mientras lamentó el hecho porque "los más afectados son los ciudadanos más vulnerables".
Por su parte, la refugiada Alison Viera afirmó que son diez madres y más de ocho niños en situación de calle que se quedaron en el lugar esperando respuestas ante este conflicto. El refugio los ampararía hasta el 15 de setiembre y por eso ocuparon con la intención de llegar a un acuerdo porque "los niños no pueden quedar en calle (...) porque está muy frío y hay muchos con problemas respiratorios", relató.
Vázquez anunció a los afectados que el centro no se cerraría y que se cumpliría lo prometido que es asegurar su refugio hasta mediados de setiembre cuando el convenio de gestión a cargo del Claeh finalice.
Parcialmente el Ministerio de Defensa prestó un funcionario para que permaneciera en el lugar durante algunas horas mientras acompañaba a los usuarios. Actualmente el problema fue solucionado ya que por pedido de Vázquez, la directiva del Claeh habló con su equipo técnico, arregló las diferencias y los funcionarios volvieron al refugio a prestar sus servicios.
En Maldonado Nuevo el refugio del MIDES permanecerá abierto por 24 horas hasta el mes de setiembre cuando debería comenzar un nuevo convenio con otra ONG que se presente para gestionar el lugar.