Empero, las opiniones en el Ejército están divididas; por un lado un grupo de generales opina que el armamento de mejor calidad es de procedencia israelí, seguido por el ruso y luego el chileno.
Durante el cumpleaños del ex teniente Eduardo Coronel, la cabeza visible de una de las empresas cuestionadas, se generó un altercado entre el general Miguel Dalmao y el hermano del vicepresidente Nin Novoa, Gonzalo, a la vez su secretario privado, que entendía que la mejor para el país era comprar el armamento chileno. A Gonzalo Nin se lo vincula con el empresario Igor Svetogorsky.
A miembros de la familia Svetogorsky se los ha visto día por medio en el Comando General del Ejército y también en el Parlamento.
Paralelamente al contenido del fax publicado por el semanario Búsqueda el pasado jueves se viene realizando una auditoria interna en el Comando General del Ejército, mientras la ministra de Defensa Nacional, Azucena Berrutti se niega a investigar invocando que se trata de una denuncia “anónima”.
Fuentes militares dijeron que el asunto tiene dos puntas: por un lado la compra de armamento y por otro lado la construcción y reparación de predios castrenses.
En este caso, la empresa de Coronel, por ejemplo hizo obras en la cárcel vip donde están presos los militares y policías procesados por violaciones a los derechos humanos y obras en Santa Teresa. Pero también trabajos particulares para generales del Ejército.
Por otra parte, dirigentes de la lista 738 hicieron consultas a militares y proveedores del Ejército para conocer si había una operación política contra el vicepresidente Nin Novoa, pero llegaron a una conclusión negativa aunque se consideró que después de la denuncia integrantes del Encuentro Progresista-Frente Amplio se están aprovechando de la situación para dejarlo fuera de una eventual fórmula presidencial para las próximos comicios nacionales previstos para octubre de 2009.