Efectivamente, una pareja joven mantenía sexo en forma desenfrenada en la propia escalinata de la parroquia y en una zona iluminada y con gente circulando.
A los chicos no les importó y sólo detuvieron la acción cuando los funcionarios policiales los rodearon. Los agentes marcharon con ellos hacia la seccional 10ma. y de ahí ante la jueza competente.
La magistrada intimó a la pareja de nacionalidad argentina de 20 años ella, 24 él, a "abandonar este tipo de prácticas en en las puertas de las iglesias".