Al llegar hablaron con la propietaria del negocio, una mujer de 68 años de edad. La señora les contó que un rato antes habían entrado al local comercial dos hombres. Mostraron un arma de fuego, tipo revólver plateado. Llevaban capuchas puestas sobre sus cabezas, y por debajo de ellas, cubrían gran parte de sus rostros con bufandas que las envolvían.
Afirmó que, a los gritos, le exigieron que les entregara todo el dinero que tuviera. La mujer respondió que no tenía un peso. Los hombres no podían creerlo, fueron hasta la caja registradora y confirmaron que estaba vacía.
Cuando se convencieron que la comerciante no les engañaba, decidieron marcharse. La mujer no supo informar en qué se fueron, ni la dirección escogida para la fuga.
Personal de la brigada de Hurtos de la Seccional 1ª de policía dice que está investigando el hecho.