La mujer, que administra el edificio que tiene al denunciado como uno de los copropietarios, denunció que había sufrido una campaña de insultos y agravios emitidos por correo electrónico por parte del citado empresario.
Según la mujer, el ahora denunciado hizo circular un mail donde se aseguraba, entre otras cosas, que ella mantenía una relación íntima con el presidente del condominio, lo que no solo es falso sino, además, difamante e injuriante, señaló.
Además, la denuncia de la mujer sostiene que por el mismo mecanismo el denunciante afirmó que la empresaria no estaba en condiciones de ejercer la administración del edificio.
El empresario gastronómico le advirtió que, además, en su condición de italiano no decía las cosas que sentía sino que las hacía sin mediar palabra, lo que fue interpretado por la denunciante como una amenaza.
Por esta razón, la denunciante radicó una denuncia penal que terminó por constituir otro presumario.
P.C.