Enfatizó que bajar la imputabilidad a los 16 años de edad "no sirve porque no soluciona los problemas de seguridad, los empeora porque aumenta la violencia. Lleva los gurises a la cárcel, que es una escuela del delito".
"Los adolescentes no son adultos y no pueden ser juzgados como tales. El cerebro de un adolescente está en formación y exponerlos a años de violencia en una cárcel con adultos es profesionalizarlos en el delito, no reinsertarlos ni darles chances. El país se merece seguridad en serio y esto no lo es", sentenció Guerro, quien participó de las celebraciones del Día del Trabajador junto a otros activistas.
La comisión esta integrada por educadores católicos, instituciones religiosas, el movimiento sindical y ongs. "Es un movimiento plural que busca informar sobre todo esto", precisó la entrevistada.