Las tareas, que comenzaron el 28 de septiembre, abarcan diferentes sectores del edificio e incluyen intervenciones en la red eléctrica y sanitaria, renovación de pisos y mejoras vinculadas a la infraestructura y al acondicionamiento térmico.
A pesar de los trabajos, la atención médica continuará desarrollándose con normalidad. Para permitir el avance de la reforma, las consultas serán trasladadas temporalmente a una estructura instalada en las inmediaciones del sanatorio.
También se producirán modificaciones en la distribución habitual de algunos espacios. Las áreas de Administración, Enfermería y la Sala de Espera continuarán funcionando dentro del edificio principal.
Desde la institución se informó que se adoptarán medidas para facilitar el desplazamiento de los usuarios y ordenar la circulación dentro del sanatorio mientras se desarrollen las obras.
De acuerdo con el cronograma previsto, los trabajos quedarían culminados hacia fines de diciembre.