El hombre que encontró al ejemplar optó por no lastimarlo y lo trasladó hasta un entorno natural, donde lo dejó continuar su camino.
La especie, cuyo nombre científico es Phalotris lemniscatus, es autóctona de Uruguay. Se caracteriza por su cuerpo alargado, de tonalidades rojizas o anaranjadas, con líneas longitudinales oscuras y un collar claro detrás de la cabeza.
Es una serpiente de hábitos principalmente subterráneos y se alimenta de pequeños reptiles. Aunque suele evitar el contacto con las personas, posee veneno y su mordedura puede provocar alteraciones en la coagulación de la sangre.
En Uruguay se han documentado accidentes por mordeduras de esta especie, por lo que se recomienda no manipularla ni intentar capturarla.
Ante la aparición de una serpiente en una vivienda, la indicación es mantener distancia, alejar a niños y mascotas y solicitar asistencia especializada para su identificación y eventual traslado.
En caso de mordedura, se debe acudir de inmediato a un centro de salud, sin realizar cortes, torniquetes ni intentar extraer el veneno.
Imagen enviada a FM GENTE