¿Qué sucede cuando el arte se vuelve violencia? ¿Se podrá limitar este tipo de expresión? ¿Acaso no nos sentimos aprisionados también por los afiches o pegatinas que se despliegan en muros de casas abandonadas por toda la ciudad? ¿Qué hay de la contaminación visual provocada por la acumulación de cartelería publicitaria, antenas de televisión, cableado y tendido eléctrico, tratamientos de pavimentos, calles rotas?
El grafiti o graffiti (en italiano) es el plural que refiere a pintadas y varias formas de inscripción o pintura, generalmente sobre mobiliario urbano, con o sin el permiso del dueño del inmueble. La expresión grafiti se usa también para referirse al movimiento artístico del mismo nombre, diferenciado de la pintura o como subcategoría de la misma, con su origen en el siglo XX.
En tiempos de conflicto los murales han sido medios de comunicación y de expresión para miembros de comunidades divididas socialmente, étnicamente o racialmente. Los graffiti generalmente tienen reputación como parte de una subcultura que se rebela contra la autoridad, aunque la consideración de los practicantes de estas pintadas diverge. “Grafitiando” se expresan ideas políticas y puede ser utilizado como herramienta de resistencia.
(Fotos: Marcelo Umpiérrez)