Cuando llegaron los efectivos policiales a la rotonda encontraron a un muchacho de 17 años con una herida cortante de unos tres centímetros en la parte trasera del cuello. La ubicación de la herida sugiere que en un forcejeo cuerpo a cuerpo con su agresor, este consiguió empuñar una navaja o un cuchillo que llevara entre sus ropas, y le produjo la herida.
El chico fue trasladado al hospital local para atender la herida lo antes posible. Luego contó que había tenido un incidente cuyo origen no fue explicado, con otro hombre en ese lugar. Aportó una descripción del agresor lo que permitió encontrarlo y detenerlo.
Los efectivos policiales consiguieron detener al agresor, que resultó ser J.R.R. de 22 años de edad, quien fue puesto a disposición de la juez en lo Penal de 1er. turno de San Carlos.
La magistrado se pronunció en las últimas horas dictando el procesamiento de J.R.R. como autor de un delito de lesiones personales, pero exoneró al acusado de cumplir con prisión preventiva mientras se completa el proceso judicial del caso.
En cambio, la juez entendió pertinente imponerle al acusado la obligación de cumplir con arresto domiciliario nocturno riguroso, desde la puesta del sol, hasta su salida al día siguiente, por el lapso de 60 días.
La juez no consideró ni mencionó en el hecho, como posible agravante, que el heridor dejó abandonado al herido y se marchó del lugar pese a que le había propinado una herida de riesgo, que por fortuna no afectó a ninguna arteria importante lo que habría hecho correr riesgo la vida del agredido.