Para definir quiénes tienen derecho a percibir las canastas alimenticias, el INDA promedia los ingresos de los hogares, estableciendo que el tope en el caso de los adultos que viven en un mismo hogar, es de 1572 pesos por persona.
Mientras tanto, los menores de edad, se topean en 786 pesos. En el caso de los pacientes crónicos, el tope es de 5467 pesos. A partir de allí, se hace un promedio y se define la asignación de la partida de alimentos. Olivera explicó que todo este análisis, a veces lleva más de dos meses. (MÁS INFORMACIÓN EN REVISTA INFORMADA)