De los Santos dijo que analizan “incorporar modalidades constructivas que aseguren la entrega de una vivienda a terminar con sanitaria, instalación eléctrica, techo y aberturas y otras concluidas para alquiler y arrendamiento con opción a compra”.
La administración analiza cómo culminar las quinientas viviendas en ejecución y de qué manera se harán las restantes. En este marco, el pasado jueves hubo una reunión con la dirección nacional de Vivienda del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA); Programa de Integración de Asentamientos Irregulares (PIAI); Movimiento de Erradicación de la Vivienda Insalubre Rural (MEVIR) y la Agencia Nacional de Vivienda (ANV).
“UN ALTO NECESARIO”
El intendente explicó que caducó el acuerdo con la ong que se encargaba de la gestión del programa y que se negocia una prórroga para definir el llamado al que se presentó otra entidad.
De los Santos dijo que hay una negociación con los obreros, las familias que autoconstruyen y el SUNCA para el proceso entre la salida de una ong y la llegada de otra, por el que se paralizarán las obras entre veinte y treinta días, para readecuar los programas a las necesidades.
“Hay programas que van a seguir por ayuda mutua, y otros no”, afirmó el intendente.
La administración resolvió una auditoría interna con respaldo técnico exterior para definir los costos de vivienda producidas por la intendencia con los de la ANV y el sector privado.
La ayuda mutua tiene un valor agregado-reconoció el intendente- aunque precisó que cuando las respuestas de esos grupos son diferentes, las líneas de construcción también deben diversificarse.
“No queremos atarnos a una única forma de producción de viviendas, si el valor final es bastante superior a lo que debiera” aseveró De los Santos. “Lo que se revisa es la metodología constructiva de cara a los nuevos programas”, concluyó.
(Fuente: Secretaría de Comunicaciones de la Intendencia de Maldonado)