Además, comentó que se trata de la primera vez que dejaron previsto un stock que cubre no sólo la entrega actual, que ya se concretó casi en su totalidad, sino que a futuro permitirá contar con una reserva para que al ingreso de un nuevo trabajador ya cuente con su uniforme.
La jerarca destacó el relevamiento y consulta con los trabajadores realizado en forma previa, dado que los uniformes no sólo son un distintivo de la IDM, sino una herramienta de trabajo.
De allí que, para la parte obrera -por ejemplo- era fundamental conocer previamente su opinión en relación al confort de la prenda y también la seguridad con la que debe contar la misma a la hora de realizar su tarea.
Fernández Cháves señaló como elemento central que se haya tenido en cuenta la opinión de los funcionarios antes de comprar los uniformes, algo que ocurre por primera vez, al tiempo que remató señalando que ningún trabajador, en lo que va de este período, se ha quedado sin su uniforme.