Todo lo recaudado por la venta de hamburguesas Big Mac durante esta campaña nacional se destina a dos proyectos sociales. Por un lado, apoya a la Asociación Casa Ronald McDonald, que ofrece hospedaje y contención a familias con niños en tratamientos médicos complejos, madres de bebés prematuros y embarazadas de riesgo en los hospitales Pereira Rossell y de Tacuarembó. Por el otro, beneficia a los Centros Educativos Impulso, institución que brinda educación formal gratuita y de alta calidad a niños y jóvenes en el contexto vulnerable del barrio Casavalle, en Montevideo.
Durante la actividad, Abella expresó su satisfacción por formar parte de la movida benéfica por segunda vez: “Es muy importante colaborar, agradecer a la gente que viene y a los que están”. Además subrayó que la respuesta de los vecinos ante este tipo de convocatorias "siempre es sumamente positiva".
La campaña solidaria, que se extendió durante toda la jornada de ayer bajo las modalidades de mostrador, automac y delivery, registró una fuerte respuesta del público.
Según informó Martín Bratec, consultor de operaciones de la firma en Maldonado, el movimiento comercial fue intenso desde las primeras horas. Aunque aún se desconoce la cifra alcanzada, Bratec confirmó ayer que el volumen de Big Mac vendidas por hora estaba muy cerca de la meta fijada.