Barrios desestimó los argumentos que señalan que una cárcel regional incremente la inseguridad. “Los que delinquen no son los presos, son los que están afuera. Por lo tanto tener una cárcel en el lugar no altera el nivel de seguridad. Lo que altera son las posibilidades de que esos presos estén mejor contenidos, porque tienen la familia cerca”, consideró.
En esta línea, opinó que un sistema de establecimientos de detención más pequeños, donde los internos puedan ser atendidos con más cuidado, podría resultar más beneficioso para su recuperación. Sin embargo, reconoció que “más allá de lo que teóricamente sea lo mejor, la realidad es muy dura y se impone”.
"Sé que una de las razones por las que se construye el segundo módulo de Las Rosas, es porque es lo único que se puede hacer rápidamente, porque hay una licitación por el primer módulo se puede extender. En un momento analizamos con el ministro la posibilidad de que esa ampliación se hiciera en Rocha pero no es posible. Las licitaciones se tienen que ampliar en el mismo lugar", enfatizó.
Por otra parte, Barrios consideró que "probablemente" terminen trasladándose desde Rocha "no más de veinte presos" por lo cual no cree que los familiares vayan a generar problemas sociales en el departamento de Maldonado.