Por esto también fue procesado D.A.P.D, hijo del kiosquero, imputado de un delito de receptación y otro de tenencia de armas, ya que en el kiosco la policía ubicó un revólver calibre 22 con seis cartuchos vivos.
Otros elementos fueron incautados en una pizzería vecina, a donde se ocultó una joven mientras se realizaba el operativo en el kiosco, para descartarse de un revólver calibre 38.
Según declaró el subgerente del supermercado al radicar la denuncia, fueron hurtadas 80 cajillas de cigarrillos, valuadas en 6.700 pesos.
La investigación del ilícito continúa, al tiempo que se indaga sobre el origen de varios efectos incautados en la pizzería.