Simuló tener un arma oculta y exigió dinero pero no tuvo suerte. Había elegido a la víctima menos pensada: una jueza de paz de la ciudad carolina habituada a lidiar con situaciones complicadas.
Nunca le dijo que es magistrada pero se negó a entregarle sus pertenencias y logró disuadir al ladrón, que huyó sin botín alguno.
De acuerdo a información recabada por FM GENTE, hasta el momento no ha sido ubicado el responsable del intento de hurto.