El director de Tránsito y Transporte de la Intendencia, Víctor Madeiro, la destaca porque fue una propuesta de asistencia voluntaria, porque la mayoría de los que respondieron son jóvenes, porque hubo charlas acordes a las características del barrio ubicado junto a la ruta y porque este sábado saldrán los primeros egresados.
"Partimos de un hecho muy desgraciado y logramos canalizar la bronca y salir adelante", reconoció Madeiro. "Son casi todos jóvenes que podían haber destinado ese rato a ver a los amigos o jugar al fútbol. Sin embargo, en una sociedad que tanto castiga a la juventud, ellos se comprometieron a asistir", destacó.
De los 26 que se inscribieron, 15 completaron la currícula del curso, salvaron el examen de conocimientos y mañana sábado recibirán sus diplomas. Para Madeiro "lo más importante es el compromiso en un barrio que tiene muchos conflictos vinculados a su enorme desarrollo y destacar que mayoritariamente son gente joven, chiquilines que se preocuparon por la situación del barrio pero que podrán contribuir a lo que es la convivencia".
Nueve inspectores de Tránsito y una maestra del MTOP se encargaron de enseñar conceptos vinculados al cuidado personal, la importancia de usar el casco, el cinturón y las luces, recomendaciones sobre el estado de los vehículos, conceptos generales de tránsito y métodos para ayudar a los pobladores a cruzar la ruta con menos riesgos, entre otros temas.
"La premisa es que no haya más víctimas de siniestros. Al principio llegaron personas con muchas inquietudes y planteos y buscamos que miraran el tema más ampliamente. Que la solución puede partir de cada uno y que los íbamos a capacitar para que a su vez ellos lo transmitieran a sus conocidos", contó Matías Pini, uno de los nueve inspectores a cargo de la tarea.
Si bien admitió que la inseguridad vial no se soluciona de un día para otro y que hay otras medidas acordadas para la zona a raíz de la muerte de Wanda Colman (como un puente elevado para peatones y un radar permanente para control de velocidad), Pini consideró que la gran receptividad de los alumnos constituye un comienzo. Y cree que seguramente lo que aprendieron en estos meses servirá para concientizar a la población del barrio, mientras las autoridades cumplen con lo prometido.
mr
(foto: archivo El País)