“El prontuario es importante para poder identificarlos, requerir los antecedentes y para tener un control sobre las actuaciones judiciales y policiales”, señaló Graziuso.
El Registro Nacional de Antecedentes de Adolescentes Infractores estará a cargo del Instituto Técnico Forense (ITF) y comprenderá la inscripción, registro y archivo de todos los procesos iniciados contra adolescentes infractores por los Juzgados de todo el país.
También abarcará la inscripción de las medidas adoptadas y comunicadas por los jueces en el proceso infraccional, las sentencias de primera y segunda instancia, las medidas dispuestas, etcétera.
El registro mantendrá el carácter de reservado, igual que el Registro Nacional de Antecedentes Judiciales para mayores de edad y sólo podrán acceder a él los jueces con competencia en la materia.
Para el registro de las huellas dactiloscópicas y fotografías, los menores infractores serán trasladados de las sedes judiciales a dependencias de la Jefatura de Policía Departamental.
La recepción y envío de la información se hará mediante el Sistema de Comunicación de Oficios de Adolescentes –SICOA- que se encuentra disponible a través del Portal Corporativo (Intranet) para los Juzgados con competencia penal y adolescentes del interior, y para los Juzgados Letrados de Adolescentes de Montevideo, según dispone la reglamentación de la Ley.