“Cuando vuelve el torrente de agua, se producen dos problemas”, aclaró el jerarca. Por un lado, la presión del agua rompe viejas cañerías de fibrocemento que en algunos casos ya están fisuradas. “Por eso hubo muchas roturas en estos días, por ejemplo, en Pan de Azúcar y Piriápolis”, admitió.
Por otra parte, en otros puntos terminales se juntan los residuos que arrastra el agua y eso obliga a una purga de las cañerías, para evitar que el agua salga turbia o con feo color. Ese es el motivo por el cual, según Alcorta, se ve tanta agua por estos días corriendo en las calles de la Punta del Este y otras localidades.
Hecha esta aclaración, Alcorta fustigó a la alcaldía del balneario. “Me extraña que en vez de comunicarse conmigo, como responsable de la UGD, salgan a lo pampa, en algún medio televisivo, a decir que Gorlero está lleno de agua.Le erran al bizcochazo”, objetó. De hecho, aseguró que las autoridades municipales han atribuido “problemas de pluviales” a OSE que, en realidad, tienen que ver con trabajos de la alcaldía.