Sin embargo, admitió que están “teniendo dificultades” porque no cuentan con un protocolo para actuar con quienes se resisten a resguardarse del frío. La intendencia, el Mides, ASSE, la Jefatura, el Ejército, la Prefectura y Caminera están colaborando en la tarea pero no han logrado “armar el dispositivo que significa salir a la calle y tener un protocolo de actuación con la gente”.
“¿Quién habla con la persona? ¿Un funcionario público de jerarquía, un sicológo? ¿Qué se hace después de la respuesta de la persona? ¿Tiene que actuar un médico?”, se preguntó Salaberry.
De hecho, remarcó que en Montevideo las cuadrillas cuentan con el respaldo de un psiquiatra. “Acá es improbable, casi imposible que tengamos ese recurso profesional”, advirtió.
Las dudas también abundan en cuanto a medidas de contención, para evitar que las personas llevadas contra su voluntad se escapen del lugar. “No es fácil que Maldonado pueda estar a la altura del cumplimiento de la ley”, concluyó el jerarca.