DESENLACE DE LA CRISIS HIPOTECARIA EN EE.UU.
La crisis comienza cuando los Bancos norteamericanos primero, y algunos europeos después, encontraron en esto el negocio. Se metieron en el mercado de las hipotecas. La gente que tiene ingresos y solidez como para tomar una hipoteca con grandes chances de pagarla, tiene un límite finito. Llega un momento en que se empiezan a vender las hipotecas a gente que no tiene posibilidades de pagarlas. Para resolver eso, se inventaron los denominados “productos estructurados”. Se trata de un paquete, que dentro, tiene algunas deudas buenas y muchas deudas malas. La apuesta de los “genios financieros” era que las malas no iban a ser tan malas y las buenas iban a ser muy buenas.
De esta forma, quienes tomaron créditos hipotecarios no podían pagarlos. En 2007, en relación con 2006, se duplicó el número de hipotecas que comenzaban a ser ejecutadas. Cuando esto empezó a suceder, se afectó la capacidad de consumo de los norteamericanos. “Con todo este juego, que era una burbuja que en algún momento se iba a pinchar, se consumía muy por encima de lo que producían, usando las ganancias de este juego financiero. Esto significa, que los norteamericanos consuman mucho menos e importen mucho menos. Entonces, una de las locomotoras para y la otra se debilitará. Esto va a afectar primero a los países asiáticos, luego a los europeos y a todos los latinoamericanos que hemos estado viviendo de exportarle a Estados Unidos.
SITUACIÓN DE URUGUAY
Mesera dijo no tener ninguna duda de que la crisis internacional, “nos va a afectar”, a pesar de lo que dicen “garúes como (Alberto) Bensión o (Danilo) Astori.
A su entender, la afección será en primer lugar por el lado del Comercio Exterior, siendo difícil, no sólo venderle a Estados Unidos, sino a Europa y a Asia. También, se va a “reducir muchísimo la disposición de los Bancos, a prestarle a clientes dudosos, porque el que se quema con leche, ve la vaca y llora. Nosotros somos un cliente dudoso. Tenemos un endeudamiento externo que es uno de los más altos del mundo, y es creciente. Tenemos un fuerte déficit de Comercio Exterior, por lo tanto, nos endeudamos más a cada hora, llegando en 2007 a cuadruplicar el déficit de 2004”.
El economista concluyó definiendo el año 2008 para Uruguay como “de terror”.