La mujer había sido condenada en junio de 2025 por lesiones graves culposas y omisión de asistencia a 22 meses de prisión, pena que fue sustituida por un régimen de libertad a prueba y que requería cumplir con ciertas obligaciones.
La conductora, de iniciales A.L.L.G, no cumplió con una de ellas: la prestación de servicio comunitario, por lo que ahora irá a prisión por lo que resta de la condena, aproximadamente unos ocho meses.
La Fiscalía y la defensa de la víctima solicitaron la revocación de la libertad a prueba, argumentando la gravedad del delito y “considerándose un desprecio inigualable a la vida humana”, señala el comunicado policial al que accedió FM GENTE.
EL CASO
El siniestro de tránsito ocurrió el pasado 18 de abril de 2024 en el cruce de las calles Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz.
La conductora de una moto se dirigía a su trabajo, sobre las 07:00, cuando fue atropellada por una automovilista alcoholizada. El examen posterior arrojó que tenía 1.58 gramos de alcohol en sangre.
La víctima sufrió politraumas graves quedando inconsciente en el piso con sangrado en oídos y en la nariz. Fue derivada al sanatorio Cantegril desde donde informaron que la mujer debió ser reanimada en varias ocasiones y sufrió múltiples fracturas.
La Policía localizó a la automovilista horas después, cuando se encontraba en la intersección de las calles Araza y Ñandubay.
Foto: birrodado de la víctima / FM GENTE