El taximetrista no sabía quién sería el pasajero, hasta que llegó al punto de encuentro marcado en la llamada telefónica. Era una mujer a la que esperó que abordara el vehículo. El trabajador inició la marcha esperando que la pasajera le expresara a dónde quería ir.
La mujer no le indicó un destino, sino que empuñó un arma blanca, con la que amenazó al conductor, y le obligó a entregarle lo que tuviera encima. El taximetrista le dio 600 pesos, y otros bienes entre los que destacó un celular Huawei. Luego radicó la denuncia.
La Jefatura de Policía de Maldonado informó este miércoles que el caso es indagado por personal del área de Investigaciones del Distrito II.