El procedimiento se realizó durante la madrugada del jueves 5 de noviembre, cuando efectivos de URPM de la Zona Operacional II concurrieron a la calle Román Guerra, en el centro de Maldonado, tras detectarse que la mujer se había alejado de su dispositivo de monitoreo.
Los policías lograron ubicarla y detenerla. Al ser consultada sobre lo ocurrido, no pudo justificar la situación y manifestó que otra persona le había sustraído el dispositivo.
Posteriormente, fue trasladada a la Comisaría Especializada en Violencia Doméstica y de Género de Maldonado, donde se constató que durante las últimas semanas había incumplido reiteradamente la prohibición de acercarse a un familiar.
Además, registraba intervenciones anteriores por retirarse o dañar la tobillera.
La mujer quedó a disposición de la Fiscalía Especializada de San Carlos y posteriormente compareció ante la Justicia, que la condenó como autora de tres delitos de retiro o destrucción de medios o dispositivos de monitoreo electrónico y reiterados delitos de desacato.
La pena establece cinco meses de arresto domiciliario total y otros cinco de arresto nocturno, entre las 23:00 y las 6:00 horas. También deberá presentarse semanalmente ante la Policía y residir en un lugar que permita su supervisión.
Tendrá prohibido comunicarse por cualquier medio o acercarse a menos de 500 metros de la víctima durante toda la condena.
También deberá utilizar un dispositivo de monitoreo electrónico unilateral y someterse a tratamiento obligatorio por consumo problemático de drogas.