Durante la ceremonia, el pontífice transmitió un mensaje centrado en la solidaridad, la convivencia y la importancia de construir vínculos entre las personas.
Durante su homilía, León XIV utilizó tres elementos característicos de la región para transmitir su mensaje: el puente internacional General Artigas, los palmares y el mate.
Al referirse al puente que conecta Paysandú con la ciudad argentina de Colón, destacó su importancia como símbolo de comunicación, intercambio y acercamiento entre comunidades.
A partir de esa imagen, convocó a los presentes a promover el diálogo y fortalecer los vínculos humanos.
También mencionó los palmares como ejemplo de comunidad, al señalar que las palmeras crecen agrupadas y comparten un mismo entorno, una característica que relacionó con la unión y el acompañamiento dentro de la Iglesia.
El mate ocupó otro lugar destacado en su discurso. El pontífice lo presentó como una expresión de amistad, hospitalidad y encuentro, resaltando su importancia en las costumbres de los países sudamericanos.
En otro tramo de la ceremonia recordó al beato Jacinto Vera, primer obispo de Montevideo, y destacó su labor religiosa y humanitaria.
En particular, hizo referencia a su presencia durante la defensa de Paysandú en 1864, cuando brindó asistencia a refugiados y heridos de ambos bandos.
El obispo de Paysandú, monseñor Arturo Fajardo, agradeció al papa León XIV por su visita y por compartir la celebración religiosa con los fieles que se acercaron hasta la capital sanducera.
Sobre el final, León XIV alentó a los presentes a continuar con la misión evangelizadora, acompañar a quienes atraviesan dificultades y mantener una comunidad comprometida con los más necesitados.
La misa formó parte de la visita apostólica del papa a Uruguay, que comenzó el viernes 6 de noviembre en Montevideo y constituye el regreso de un pontífice al país después de 38 años.
Foto:
Estefanía Leal/El País.