país.
"Hace ya muchos años nuestro Estado se separó de la iglesia, de todas formas subvenciona a estos centros educativos. No nos imaginamos cuál será el mecanismo utilizado para encontrar a
los herejes. Hoy son los profesores-as mañana los alumnos-as ...
Con esta misma suerte hoy los homosexuales y los y las divorciadas, mañana los-as afrodescendientes, los -as gordas. La lista puede ser larga. No queremos más quemas en la plaza pública", indica el comunicado.
Tras subrayar que todos y todas tenemos derecho al trabajo,
manifiestan su convicción de que es el Estado, a través del gobierno, el principal responsable de garantizar el respeto de estos derechos. También se comprometen a hacer las gestiones necesarias para que estos derechos se cumplan.
(M.R.)