“La idea es cambiar todo el procedimiento que se utiliza hoy, a los efectos de que se haga una base general de los terrenos sucios y que cada municipio llame a pequeñas licitaciones para limpiarlos”.
Pintos agregó que los predios baldíos sin mantenimiento de ningún tipo proliferan en toda la península esteña, incluyendo varios que son propiedad de la Intendencia.
“El caso que rompe más los ojos son dos terrenos de propiedad municipal en la calle San Remo y avenida del Mar, que pertenecen al fraccionamiento Lobos. Están lamentables y no son limpiados por falta de personal”, comentó.
Entiende que, al pasar la limpieza a pequeñas empresas o a reclusos a través del Patronato de Encarcelados y Liberados, se bajará la saturación de maquinaria de higiene y de personal.