Según el registro, la moto había sido hurtada un rato antes del frente de su vivienda, ubicada en Vialidad cerca de boulevard Artigas.
Se trataba de una Yamaha modelo RX con motor de 115 centímetros cúbicos, cuyos detalles quedaron anotados en la comisaría.
Personal de la comisaría que patrullaba la zona en un vehículo policial vieron al rato a un joven de corta edad que iba en la moto. Le persiguieron. Al pasar por frente a las viviendas municipales próximas a la sede del Plan Vigía, vieron la moto abandonada en un pasillo.
Los efectivos se distribuyeron estratégicamente en el lugar y cerraron el cerco hasta conseguir la detención de un muchacho menor de edad que iba en la moto.
A LA COMISARÍA
Con la moto y el menor se marchó a la comisaría, donde el chico dijo que él había robado la moto, pero que no lo hizo solo, sino que le acompañó R.D., de 19 años de edad, de quién ofreció todos los detalles para dar con su paradero.
Lo fueron a buscar y lo llevaron a la comisaría. Allí se aclaró que los dos viajaban en una moto. Cuando vieron la Yamaha decidieron llevársela. Uno de ellos se bajó, tendieron un lazo que ató la Yamaha a la otra moto, se subió cada uno en una y se llevaron el vehículo robado de tiro en dirección al barrio Biarritz.
El juez en lo Penal de segundo turno que tomó intervención en el hecho dictó el procesamiento de R.D. como autor de un delito de hurto especialmente agravado por la pluriparticipación y por haberse cometido sobre una cosa expuesta al público. Sin embargo no ordenó que R.D. cumpla con prisión preventiva mientras se completa el proceso.
Respecto al menor se le inició procedimiento como adolescente infractor en calidad de autor de un hurto, pero tampoco hay constancia de que el magistrado haya ordenado alguna medida cautelar para el imputado.