A esto sumó la "creciente ola de grafitis, que bien entendida debería ser una manifestación artística respetable, siempre y cuando no se practicara en monumentos históricos, edificios públicos, lugares de interés turístico o sitios particulares, donde se transforman en un agravio a la ciudad y a la memoria de quien se pretende homenajear".
En opinión de Elinger, "se debe definir una clara política de cuidado de los espacios públicos, que trascienda las administraciones y que permita mejorar sustancialmente la triste realidad actual". Para esto consideró oportuno instaurar guardaparques o policías comunitarios que trabajen "en contacto con la sociedad y advertir a la gente que hace mal uso de los espacios".
"Nos parece mucho más lógico y saludable invertir en la prevención de hechos vandálicos que actuar sistemáticamente luego que el daño está realizado, o lo que es aún peor, ignorar lo sucedido y seguir aumentando espacios públicos que se transforman en tierra de nadie en vez de lugares socializantes", acotó.
Opinó que se debe encarar de forma "urgente, por lo menos en los 10 espacios públicos más importantes" un sistema de vigilancia que garantice el disfrute de la población y proteja los monumentos y el equipamiento urbano.
Por otra parte, el edil pidió a la Intendencia que le presente un inventario de todos los espacios públicos del departamento y la frecuencia del mantenimiento de los mismos, ya sea de sus áreas verdes como de los juegos infantiles y del amoblamiento urbano en general.
(foto: Plaza del Vigía /puntaweb.com)