El procedimiento policial pudo haber terminado allí, porque los policías habían confirmado la teoría de que Omar tenía algún tipo de vínculo con delincuentes que habrían cometido delitos en el balneario en los últimos días.
Antes de retirarse del lugar, los funcionarios policiales advirtieron que Omar, además, estaba colgado de la red oficial de distribución de energía eléctrica, lo que podía ser delito, así que pasaron la información a la Justicia.
La Justicia procesó a Omar por receptación de bienes robados. El término receptación tiene un doble significado: que recibe los bienes para colocarlos (una especie de blanqueo de mercadería robada), o directamente lo que también se conoce como reducción, es decir, la compra por precio vil de la mercadería para venderla por diversos canales legales.
En efecto, la Justicia Penal también entendió que eso de andar colgándose de la red para no pagar la energía eléctrica que consume, es delito, y fue por ello que le aplicó la figura del código de hurto de energía eléctrica. Omar fue enviado a prisión.