Según Zubillaga argumentan que “no es tan fácil hacerlo, se necesitan software especiales para poder llevar adelante este tipo de retenciones por el nivel alto de facturación que ellos reciben”.
El dirigente confirmó además que el porcentaje de la retención fue bajado de un 60% al 50%, porque se eliminó el mínimo, por lo cual incluiría todo tipo de facturas.
“Ese 50% equivale aproximadamente a tres veces lo que tendría que pagar ese proveedor por esa venta al supermercado, o sea que está perdiendo disponibilidad de dinero en algún aspecto. O sea, adelantando impuestos a cuenta de otras facturas hacia otros sectores del mercado”, acotó Zubillaga, subrayando además que precisamente en este punto es que “tenemos un perjuicio para el proveedor.
Redactado: R.A.