Este lunes hurtaron del techo del local un motor de cámara refrigerante valuado en 2.000 dólares y los vecinos denuncian que las cámaras de video vigilancia del Ministerio del Interior, instaladas en esa zona, desde el mes de diciembre no funcionan.
“La verdad es insostenible ya vivir y tener negocio en la zona, por las montoneras, las bocas de venta de estupefacientes y los que compran el cobre”, lamentó una oyente.
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