Si bien los tres quedaron en libertad tras pagar fianza, semanas atrás, debían permanecer en Ciudad del Cabo hasta que la Justicia se expidiera sobre la denuncia que presentó en su contra una joven de Zimbawe. Este viernes, sobre las 4:00 hora local, el fiscal de la causa desestimó las acusaciones y los dejó en libertad de volver a Uruguay.
Increíblemente, ahora los tres están varados por el cierre de aeropuertos regionales debido al impacto de las cenizas del volcán Puyehue. “No vemos el momento de tenerlos entre nosotros y darles un gran abrazo”, confesó Tieffenberg, para recordar el mal trago que han vivido en las últimas semanas. “Fue un mal momento, pero esperamos que todos aprendamos de eso y le sirva a otras delegaciones deportivas que vayan a Sudáfrica. Que sepan que esto existe y que hay que tener cuidado”, advirtió.
Agregó que la misma mujer que denunció a estos jugadores había presentado denuncias similares contra integrantes de otras delegaciones extranjeras llegadas a Sudáfrica. “Con esto se desestimó totalmente el caso. Era ridículo seguir, cuando tenía otras denuncias también por violación y siempre habían quedado en la nada.”
Tieffenberg remarcó que, como responsable del club, cuando surgió el incidente resolvieron “tomar las riendas” y exigir que se investigara hasta las últimas consecuencias. “Gracias a Dios y a la Justicia, nos dieron la razón. En todo momento confiamos no sólo en la Justicia sudafricana, en nuestros abogados y en la inocencia de los amigos que estuvieron en esa situación”, comentó.