Ramos señaló que hay cursos que están superpoblados, particularmente en segundo y tercer año, lo que complica la ubicación de los nuevos inscriptos.
A esto se suma lo que el docente considera “un mecanismo de especulación” por parte de ciertos alumnos. Según detalló estos jóvenes demoran su inscripción porque están en desacuerdo con el centro de estudios que se les asignó.