DESCONTROL EN LA BARRA
El empresario también manifestó su preocupación por los desmanes que se generan con jóvenes turistas en la zona de La Barra, fundamentalmente a la hora de salida de los boliches. Salgado relató que los ataques a las unidades de transporte colectivo fueron tema de conversación con el jefe de Policía, Juan Daniel Balbis, y acordaron retirar los ómnibus tan pronto “se termina la movida”.
“Una vez que se termina el ruido hacen daño, porque están fuera alcoholizados y fuera de control. Hay que sacar los ómnibus para que no destrocen”, explicó.
Salgado narró que varios choferes de su empresa y de otras transportistas locales han sido atacados. “Los han bajado del ómnibus, les han pegado, han quebrado parabrisas a botellazos. Incluso hubo chicos que subieron a sacar el boleto y en vez de eso le pegaron una piña al chofer y se bajaron. Son cosas que no se estaban dando”, lamentó.
No obstante, contó que ya el verano pasado hubo episodios de vandalismo: “se dio el caso de unidades con almohadillas en el medio, donde los jóvenes se pusieron de acuerdo, las sacaron todas y las tiraron por el puente de la barra. Un pescador las recuperó casi todas después que flotaron en el arroyo toda la mañana”.
MÁS UNIDADES
En otro orden, adelantó que en las próximas semanas serán presentadas las unidades que se estarán incorporando al sistema. Indicó que hay unidades “casi prontas” que serán mostradas a las autoridades de la intendencia y de la Junta Departamental para que noten “la diferencia entre lo que entra y lo que se va” del sistema.
Detalló que los ómnibus que salen tienen capacidad para 35 pasajeros sentados, mientras los que se incorporarán podrán llevar hasta 45 personas sentadas, con otras comodidades. Añadió que, a futuro, se incorporarán unidades de piso bajo para facilitar el acceso a lisiados con capacidad para alojar sillas de ruedas.