A través de Truth Social, el mandatario sostuvo que Estados Unidos tendrá “la completa capacidad de hacer lo necesario” para garantizar tanto la seguridad de Groenlandia como la estadounidense.
Trump fue más lejos y definió el entendimiento como un acuerdo de “vigencia infinita”, aunque no detalló qué mecanismos jurídicos respaldarán esa condición ni qué atribuciones concretas tendrá Washington.
El objetivo: impedir una mayor presencia de Rusia y China
Uno de los principales componentes del entendimiento estaría relacionado con el creciente interés estratégico de las grandes potencias por el Ártico.
Un funcionario del Departamento de Estado estadounidense, citado bajo condición de anonimato, indicó que el acuerdo busca impedir que Rusia y China puedan establecer bases militares, desplegar tropas o desarrollar determinadas inversiones en sectores sensibles de Groenlandia.
Según esa versión, las inversiones consideradas estratégicas necesitarían autorización estadounidense.
El secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo que el nuevo esquema pretende ofrecer una respuesta de largo plazo a las preocupaciones de seguridad de Washington.
“Excluirá a cualquier adversario”, afirmó Rubio al referirse a Groenlandia y a su entorno geográfico dentro de la estrategia de defensa de América del Norte.
Estados Unidos prevé ampliar su presencia militar
Trump también anticipó una importante presencia militar estadounidense en el territorio, aunque no precisó cuántos efectivos o nuevas instalaciones implicaría.
Estados Unidos ya cuenta en Groenlandia con la Base Espacial de Pituffik, anteriormente conocida como Thule, ubicada en el noroeste de la isla y considerada estratégica para las tareas de alerta de misiles, vigilancia espacial y defensa.
La ubicación geográfica de Groenlandia le otorga especial importancia en las rutas entre América del Norte, Europa y el Ártico, una región cuya relevancia militar y económica ha aumentado durante los últimos años.
Dinamarca prevé la firma en Nueva York
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, indicó que el documento será firmado durante la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.
Frederiksen consideró que existe la perspectiva de alcanzar un acuerdo beneficioso para Groenlandia, el Reino de Dinamarca y Estados Unidos.
Desde Groenlandia también hubo una primera reacción favorable. Su primer ministro, Jens-Frederik Nielsen, afirmó que el entendimiento “fortalece” la seguridad del territorio.
La oficina de la primera ministra danesa señaló, por su parte, que el acuerdo contribuirá a reforzar la seguridad tanto del Atlántico Norte como del Ártico.
Falta conocer la letra del acuerdo
Pese a los anuncios, todavía queda un aspecto fundamental por conocer: el texto del entendimiento no ha sido divulgado públicamente.
Por ese motivo, aún no está claro cuál será el alcance concreto del denominado “control permanente” mencionado por Trump, qué capacidad de decisión conservarán Groenlandia y Dinamarca en las materias contempladas ni cómo funcionarán las restricciones sobre inversiones extranjeras.
La publicación y firma del documento serán claves para determinar hasta dónde llega el nuevo esquema de seguridad y qué cambia efectivamente respecto de la presencia militar que Estados Unidos mantiene desde hace décadas en Groenlandia, un territorio autónomo dentro del Reino de Dinamarca y una pieza cada vez más estratégica en la competencia internacional por el Ártico.