Trump comenzó acusando a Zelensky de "jugar con la Tercera Guerra Mundial", aludiendo a la situación de conflicto con Rusia, y de ser "poco agradecido" con los esfuerzos de Estados Unidos en el apoyo militar y financiero a Ucrania durante la guerra. "Su pueblo es valiente, pero si no hace un trato, nos retiraremos. Y si nos retiramos, luchará por su cuenta", declaró Trump ante la prensa.
Por su parte, el presidente ucraniano respondió con firmeza, recordando que Rusia había violado un acuerdo de alto el fuego en 2019, lo que llevó a la invasión de Ucrania en 2022. Zelensky se mostró sorprendido por la postura del vicepresidente JD Vance, quien sugirió que la solución al conflicto debía pasar por la diplomacia. "¿Qué tipo de diplomacia?", respondió Zelensky, quien reiteró que Rusia fue el agresor. La respuesta no fue bien recibida, y Vance acusó al mandatario ucraniano de mostrar falta de respeto.
El clima se volvió aún más tenso cuando Trump alegó que, si Ucrania no hubiera recibido el apoyo militar estadounidense, "la guerra habría terminado en dos semanas". Zelensky replicó con sarcasmo: "En tres días, lo escuché de Putin". Trump, aludiendo a la necesidad de negociaciones más serias, respondió: "Va a ser difícil hacer negocios así".
Tras la discusión, el portavoz de la Casa Blanca comunicó la cancelación de la rueda de prensa conjunta que ambos mandatarios debían ofrecer y anunció que el acuerdo sobre los minerales no se firmaría. Zelensky, sin ofrecer declaraciones, abandonó la Casa Blanca, mientras que Trump publicó en su red social Truth Social que el líder ucraniano "no estaba listo para la paz" y "faltó el respeto" a los Estados Unidos.
El presidente ucraniano, por su parte, agradeció el apoyo de EE. UU. en un mensaje en X, reafirmando su compromiso por lograr una "paz justa y duradera". A nivel internacional, varios líderes europeos expresaron su solidaridad con Ucrania, mientras que Rusia celebró la confrontación como una "buena bofetada" para Zelensky.