A su juicio, es necesario reponer muchas tablas de la pasarela que suele utilizar buena parte de los cruceristas que descienden en el muelle de la Parada 3 y caminan hacia la Península. "Hay riesgo, porque con el calor las tablas se quiebran y cualquiera puede meter un pie. También ocurre que los turistas que ven un hueco dejan una rama para señalizarlo, y eso afecta también la presentación del lugar", indicó el concejal.
Ante la ausencia de una licitación, el municipio de Punta del Este tiene un stock de tablas que va reponiendo según las necesidades. También esas "ramas" que suelen dejar los turistas para advertir sobre el hueco sirven de señal a las autoridades para enviar a las cuadrillas. Sin embargo, la aspiración municipal era que la Intendencia ejecutara obras de reparación más profunda mediante licitación.
Por otra parte, Pérez advirtió que los postes que sostienen la pasarela se han quedado sin arena y podrían caer o "quedar suspendidos" con una nueva marejada. Si bien admitió que no es técnico y desconoce qué tan grave podría ser la situación en tal caso, consideró que es riesgosa para el turismo.
Para tratar estos temas habrá el viernes una reunión entre jerarcas de la Intendencia y autoridades municipales, adelantó el concejal. A su juicio, se requiere una respuesta "urgente" porque es inminente la llegada de cruceristas al balneario y "no se sabe qué puede pasar" cuando mucha gente circule al mismo tiempo por la maltrecha pasarela.
(foto: pasarela de Playa Mansa / por Julio Pérez)