El proyecto fue seleccionado para participar en gamescom latam 2026, en Brasil, donde sus creadores contaron con un espacio para presentar el videojuego.
Además, obtuvo dos nominaciones en los IDA 2026, en las categorías Mejor Narrativa y Mejor Idea Original, y otra a Mejor Narrativa en la EVA 2026, en Argentina.
Pagola explicó que la idea surgió durante un período de despidos masivos en la industria de los videojuegos, situación que le tocó atravesar personalmente y que lo llevó a reflexionar sobre el avance de la inteligencia artificial.
A partir de esa experiencia comenzó a desarrollar una historia basada en una pregunta: qué sucedería si, en lugar de evaluar a una inteligencia artificial, fuera ella quien tuviera que evaluar a los seres humanos.
En HUMAN.EXE, una inteligencia artificial llamada EIDON-3.0 aísla la conciencia de un profesor de filosofía para estudiar la moralidad humana.
El jugador asume el papel de un operador que deberá tomar decisiones frente a distintos dilemas éticos, cuyas consecuencias se descubrirán a medida que avance la historia.
El desarrollador señaló que el objetivo no es establecer respuestas correctas o incorrectas, sino generar una experiencia que invite a cuestionar las convicciones personales.
Tiempo después de comenzar el proyecto, Pagola conoció a Herrera durante un curso de producción de videojuegos.
Ambos decidieron trabajar juntos y fundaron Weird Engine, donde continuaron desarrollando la propuesta narrativa y visual.
Pagola destacó que siempre buscaron crear una experiencia que fuera más allá del entretenimiento y permitiera reflexionar sobre el lugar que ocupa la tecnología en la sociedad.
El videojuego ya cuenta con una página en la plataforma Steam, donde los interesados pueden conocer el proyecto, agregarlo a su lista de deseados y acceder a una demostración gratuita.
Para sus creadores, las nominaciones y la participación en eventos internacionales representan una oportunidad para dar a conocer un proyecto independiente que comenzó en Pan de Azúcar y logró llegar a espacios de la industria de los videojuegos en el exterior.
Foto: VIDEOJUEGOS