Su muerte se descubrió horas después de que se hubiera radicado una denuncia por desaparición.
La autopsia practicada a la víctima dejó en evidencia que recibió golpes y fue sofocada.
La policía estableció que R.A., pareja de la mujer, podía estar vinculado al hecho y fue interrogado aunque negó su participación.
Posteriormente se enviaron a analizar las muestras recogidas por la policía científica que, finalmente, lograron probar que R.A. estaba directamente involucrado en las circunstancias que llevaron a la muerte de su pareja.
Esta tarde, y luego de declarar ante la justicia penal, se determinó que R.A. era el autor inimputable del delito de homicidio muy especialmente agravado pero, atendiendo su condición de paciente psiquiátrico, se ordenó su internación en el Hospital Vilardebó.