El delincuente se hacía amigo de los menores y luego abusaba de ellos en una finca próxima al centro de la capital departamental donde reside.
En el caso del de 16 años, el ahora procesado venía abusando de él, desde hace al menos tres años atrás, según confirmaron fuentes policiales a nuestra emisora.
También se comprobó que el individuo filmaba los actos que cometía contra los adolescentes.